jueves, 29 de enero de 2009

Mi vida comprometida con la NO VIOLENCIA


Casada, con dos hijos, Ale y Sofía.
Disfruto de mi trabajo en consultorio, amo la libertad laboral,
me apasiona conocer, descubrir, investigar.
Admiro la generosidad de algunos profesionales
que dan su saber"sin preguntar a quien".
Amo la Paz y trabajo para la no-violencia.
Desde mi lugar laboral habitual que es mi consultorio,
y a través del mail y del contacto telefónico.
Aliviar el dolor tanto anímico como físico,
aceptar las emociones perturbadoras,
disminuir su impacto en la vida actual de las personas.
Reconocer el sentimiento que presionaba como resentimiento,
pujando por emerger en momentos inesperados e insospechados.
Esto y mucho más es trabajar para la no violencia.
Dolor y resentimiento generan comportamientos violentos.

Hacer NADA?


Cómo me vas a proponer "hacer nada". Siempre fui una gran hacedora. Había que hacer, el tiempo corre y no nos permite hacer todo aquello que tenemos ganas de hacer.
Tiene sentido.
Aunque si el tiempo corre, nosotros vamos a correr junto con el tiempo.
Nos vamos convirtiendo en ráfagas. Simplemente ráfagas.
Pasamos por el tiempo, con la velocidad suficiente para no dejar rastro.
El tiempo se acaba, es frecuente escuchar. En realidad los que nos acabamos somos nosotros. Todo lo viviente tiene límite.
Es frecuente que nuestro padecer se relacione con no tener conciencia de nuestros límites.

Palabras clave: nada; tiempo; límite; padecer; conciencia.


Por ahora...